Un año más termina y en CINEMA RED hacemos el recuento de lo mejor del cine en el año que se va…

  1. SILENCIO (Estados Unidos-Italia-México-Japón, 2016) de Martin Scorsese.

En 1640, un par de misioneros católicos portugueses viajan a Japón para saber el destino de su mentor, un sacerdote del que se desconoce su paradero tras la cruenta persecución religiosa en contra de los cristianos a manos de los shogunes y sus samuráis, poniendo en riesgo sus vidas. Una novela histórica del japonés católico Shusaku Endo es la inspiración para esta magistral reflexión de Martin Scorsese acerca de la fe religiosa confrontada con la violencia cotidiana del mundo real. El resultado final sorprende por su ritmo pausado, su minimalismo formal, su gran belleza plástica (en la cual resulta esencial la labor fotográfica del mexicano Rodrigo Prieto) y lo personal que resultan para el cineasta los asuntos de la fe, la culpa y la expiación, sendas trazadas por otras cintas suyas como Toro salvaje (1980) y sobre todo La última tentación de Cristo (1988).

 

  1. DUNKIRK (Estados Unidos, 2017) de Christopher Nolan.

Entre mayo y junio de 1940, miles de soldados canadienses, ingleses, belgas y franceses quedan varados en las playas de Dunkerque, al norte de Francia, bajo la constante amenaza del ejército nazi. Tropas inglesas, por aire y por mar, tratarán de salvar a todos los combatientes que puedan, arriesgando sus vidas a cada minuto. Después de su extraordinaria trilogía sobre Batman, la delirante El origen y su acercamiento a la ciencia-ficción reflexiva con Interestelar, el inglés Christopher Nolan reúne a un puñado de personajes atrapados en este momento histórico de la Segunda Guerra Mundial para darle forma a un filme que, mediante una compleja estructura temporal y narrativa, alterna su innegable espectacularidad con un poético tono impresionista que brinda al espectador el sentir profundo de los personajes en torno a los horrores de la guerra.

 

  1. CARTAS DE VAN GOGH (Gran Bretaña-Polonia, 2017) de Dorota Kobiela y Hugh Welchman.

La última carta escrita por el pintor holandés Vincent van Gogh inspira una investigación minuciosa para saber los motivos de su suicidio. Más allá de lo narrado, lo que hace único a este filme, ganador del premio del público en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, en Francia, es la técnica utilizada por los realizadores Kobiela y Welchman, quienes recurrieron a miles de pintores de todo el mundo para intervenir imágenes reales en el estilo pictórico del artista. El resultado es tanto un sincero homenaje al pintor como una fascinante experiencia audiovisual.

 

  1. PATERSON (Estados Unidos, 2016) de Jim Jarmusch.

Crónica de una semana en la vida de un chofer de autobús, aficionado a la poesía, y su joven esposa, quien desea triunfar a toda costa. Proyecto madurado durante veinte años, éste nuevo filme del magistral realizador neoyorquino Jim Jarmusch es un himno a la esencia misma de la poesía, encontrándola en los conflictos cotidianos de su protagonista. Pese a ser algo así como un filme sin una anécdota definida, su extraña belleza poética, su parco sentido del humor y su extraordinaria capacidad de observación confirman el privilegiado lugar del director de Bajo la ley, Sólo los amantes sobreviven en la historia del cine estadunidense.

 

  1. LUZ DE LUNA (Estados Unidos, 2016) de Barry Jenkins.

Tomando como punto de partida una pieza teatral de Tarell Alvin McCraney, el segundo largometraje del cineasta afroamericano Barry Jenkins es la crónica existencial de su protagonista, un joven negro residente de un violento suburbio de Miami. Narrada en tres tiempos, desde su infancia hasta la madurez, la cinta detalla el duro contexto familiar y social del personaje, particularmente centrada en su descubrimiento, experimentación y completa aceptación de su homosexualidad. El resultado es un filme de gran intensidad enmarcada por un complejo equilibrio entre el hiperrealismo del entorno y la poética descripción fílmica de las emociones de un héroe único en un mundo permanentemente hostil.

 

  1. MANCHESTER JUNTO AL MAR (Estados Unidos, 2016) de Kenneth Lonergan.

Tras la repentina muerte de su hermano, un taciturno plomero regresa a su pueblo natal en Massachusetts para hacerse cargo de su sobrino, enfrentándose también a los fantasmas de su pasado. Especialista en retratos intimistas cuyo tema central es la complejidad en las relaciones familiares, el neoyorquino Lonergan (Puedes contar conmigo) orquesta un notable melodrama contemporáneo en el cual la sutileza es el tono dominante y la disección emocional de los protagonistas la base narrativa, estética y formal del filme. La interpretación contenida y minimalista de Casey Affleck es en verdad estupenda.

 

  1. ELLE: ABUSO Y SEDUCCIÓN (Elle, Francia-Alemania-Bélgica, 2016) de Paul Verhoeven.

Una exitosa productora de videojuegos es brutalmente violada en su domicilio. En vez de dar parte a las autoridades, la mujer irá entretejiendo un peligroso juego con su agresor, mientras orquesta una venganza que va mucho más allá de descubrir su identidad. Lo que formal y narrativamente sería un thriller convencional es transformado por el holandés Paul Verhoeven (Robocop, Bajos instintos, La lista negra) en un mordaz retrato de la hipocresía, la crueldad y la manipulación que existen detrás de las relaciones humanas, protagonizado por un personaje absolutamente amoral y retorcido interpretado temerariamente por Isabelle Huppert.

 

  1. TONI ERDMANN (Alemania, 2016) de Maren Ade.

Con sabiduría, mucho humor negro e incómodo y sobre todo mucho corazón, la realizadora alemana Maren Ade construye una hermosa historia de amor entre un padre ya anciano, quien todo lo ha perdido, y su hija, una fría y calculadora ejecutiva que está dejando pasar el tiempo sin ser feliz. La estrategia es, a través de que él interprete al repulsivo personaje titular, un desaliñado ser políticamente incorrecto, que ella reflexione. El resultado es una obra magistral, emotiva e inolvidable, que también no olvida el clima de inestabilidad política y social de la Europa actual.

 

  1. ZAMA (Argentina-Francia-España-México-Brasil-Estados Unidos-Holanda, 2017) de Lucrecia Martel.

En tiempos de la Colonia, un oficial español espera en un pueblo costero de Paraguay su traslado a Buenos Aires, donde espera ser reconocido. Sin embargo, esto no ocurre, provocando en el militar un fervor por demostrar su valía, aunque ponga su cordura en jaque. El más reciente filme de la realizadora argentina Lucrecia Martel (una de las voces más atractivas del cine argentino contemporáneo, autora de cintas como La ciénaga y La mujer sin cabeza, entre otras), se inspira en una novela de Antonio Di Benedetto para construir una amarga reflexión, pletórica en rigor formal y capacidad fílmica, sobre el poder y el destino que conforme avanza la angustia del protagonista avanza va tomando formas más delirantes. Para hacer efectivo el resultado, la actuación de Daniel Giménez Cacho es impecable.

  1. LA VIDA DE CALABACÍN (Suiza-Francia, 2016) de Claude Batras / LA TORTUGA ROJA (Francia-Japón, 2016) de Michael Dudok de Wit / COCO (Estados Unidos, 2017) de Lee Unkrich y Adrián Molina.

Las posibilidades artísticas de la animación quedan ejemplificadas por estas tres hermosas cintas, concebidas de formas muy distintas en su técnica y estilo, pero que tienen una cualidad en común: la capacidad de conmover. Batras se vale de la animación cuadro por cuadro para traer a la vida una fábula dolorosa sobre la infancia desprotegida, mientras que Dudok de Wit apuesta por una animación tradicional y la ausencia total del diálogo para orquestar una bellísima fábula acerca de las estaciones de la vida humana. Finalmente, con su acostumbrada maestría técnica para la animación tridimensional digital, los estudios Pixar se apropiaron de las tradiciones del Día de Muertos mexicano para orquestar una emotiva cinta sobre el olvido como la muerte auténtica.

 

José Antonio Valdés Peña

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