Alguna vez, tu madre, padre o tu abuela, te han recomendado frutas como; la naranja, guayaba y toronja para reforzar nuestras defensas contra la gripe. Pero para proteger nuestro corazón, ¿qué crees que podemos tomar?

Un equipo de científicos ha descubierto que ciertos compuestos con cualidades protectoras, conocidos como antioxidantes, se encuentran en el arándano y su jugo. Un gran número de enfermedades consecutivas al envejecimiento, incluidos el cáncer, padecimientos del corazón, diabetes y varios tipos de demencia, se han vinculado con el daño causado por un lento e incesante ataque de oxidantes.

Durante sus estudios, los científicos dieron a 20 mujeres y hombres porciones de ocho onzas de cóctel de jugo de arándano; ofrecieron a los voluntarios dos tipos de jugo: uno endulzado en exceso con jarabe de maíz de alta fructuosa y suplementado con vitamina C, que es el que se vende en las tiendas; el otro era una opción baja en calorías que los investigadores elaboraban diariamente con jugo puro, que se endulzó con un compuesto libre de azúcar. Doce de los participantes escogieron el jugo bajo en calorías.

Los resultados mostraron que beber jugo de arándano tres veces al día, durante un mes, en cualquiera de las dos versiones, incrementó 10 por ciento la concentración sanguínea de la lipoproteína de alta densidad, también llamada colesterol bueno, en todos los individuos.

Por otro lado, no afectó a la lipoproteína de baja densidad, o los triglicéridos, sustancias que pueden ser factor de riesgo para el corazón.

En general, han encontrado que las frutas aventajan a los vegetales y, además, que los arándanos son los que tienen más antioxidantes de todas ellas. Sus antioxidante rebasaba en cerca de 50 por ciento la potencia del líquido competidor más cercano, el de uva.

 

Redacción: Jonathan Navarro Tonix

 

 

 

 

 

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