Jim Henson tuvo una profunda influencia en los niños de su tiempo al defender la imaginación, la calidez y la consideración, en una era dominada por la vulgaridad y el cinismo. Adaptó el antiguo arte de los títeres o marionetas a un medio moderno y creó uno de los programas de televisión más populares del mundo.

Nació el 24 de septiembre de 1936 y creció en un pueblito de Mississippi. Pasaba mucho tiempo con su abuela materna, que era artista y lo ayudó a desarrollar sus dones creativos.

Cuando estaba en quinto grado, su padre tomó un trabajo en Washington, D.C. y la familia se mudó a un suburbio en el vecino estado de Maryland.

Le encantaba escuchar la radio, pero durante la secundaria se enamoró de la televisión. Rogó a sus papás que compraran una, hasta que lo hicieron en 1950. Le fascinaba la idea de que lo que veía estaba sucediendo en otro lugar.

Antes de ingresar a la universidad, el joven supo que una estación local necesitaba alguien que presentara títeres para un programa infantil. Henson no estaba particularmente interesado en los títeres, pero quería estar en la tele.

Él y un amigo diseñaron un par de ellos y fueron contratados. El trabajo no duró mucho, pero meses después Jim estaba de regreso en la tele, manejando títeres para otra estación.

Pronto tuvo su propio programa de cinco minutos, llamado Sam y amigos. Salía al aire dos veces al día, antes de las noticias y el show estelar de la noche.

Lo produjo durante seis años mientras estudiaba Arte y Diseño Teatral, que incluía cursos de marionetas. No estaba seguro de querer dedicarse a los títeres y al terminar la carrera viajó a Europa, donde vio que tomaban la especialidad teatral con toda seriedad. Eso lo ayudó a decidir su vocación.

Al regresar a Estados Unidos, en 1959, se casó con su compañera de estudios y socia titiritera Jane Nebel. Sus marionetas empezaron a aparecer en comerciales de televisión, anunciando desde café hasta comida para perros.

Cuatro años después, Henson formó su propia compañía en Nueva York. Cuando Jane renunció para cuidar a los hijos pequeños de la pareja, contrató a Frank Oz y Jerry Juhl. Durante los 60, Producciones Henson Productions se enfocó en la publicidad.

Los títeres habían existido durante siglos, pero los de Sam y amigos eran diferentes, como Kermit, la famosa Rana René. Hasta su muerte, Jim Henson siempre animó a este personaje y le dio su voz en su idioma original, el inglés.

Los típicos títeres manuales tenían cabezas sólidas, pero la cara de la Rana René era suave, podía mover su boca en sincronía con sus parlamentos y gesticular más que una marioneta, con varillas moviendo sus manos. Henson se dio cuenta de que era necesario inventar títeres que tuvieran “vida y sensibilidad”.

Sus Muppets aparecieron en muchos programas, hasta que en 1969 llegó Plaza Sésamo. Henson nunca tomó el crédito por los logros este programa, porque no era suyo; Sesame Street Workshop lo contrató.

Aunque dudó en aceptar, para no encasillarse como artista infantil, Beto y Enrique, Abelardo, René y el resto de sus personajes fueron los que hicieron de Plaza Sésamo un programa tan atractivo.

Su creadora, Joan Ganz Cooney, decía que el grupo tenía un genio colectivo, pero que Jim Henson era el único genio individual, cuya nueva forma de arte influenció la cultura popular del mundo.

Durante las primeras siete temporadas, Henson también produjo varios segmentos del programa empleando diferentes técnicas de animación, desde la tradicional hasta la computarizada.

Plaza Sésamo ha estado al aire desde hace más de cuatro décadas en muchos países. La Rana René fue sin duda el personaje infantil líder del siglo XX.

Visto semanalmente por 235 millones de televidentes alrededor del mundo, se transmitió de 1976 a 1981, cuando Henson decidió terminarlo, por temor a que su calidad empezara a declinar.

A pesar del éxito de los Muppets en Plaza Sésamo, ninguna televisora estadounidense quiso darle a su propio programa. Fue el productor británico Lew Grade quien le ofreció el financiamiento para crear El show de los Muppets.

Estrellas desde Steve Martin hasta Rudolf Nureyev aparecieron como anfitriones invitados y el show lanzó la carrera de Miss Piggy, la vanidosa y sofisticada cochinita enamorada de René.

Los Muppets eran tiernos, pero no demasiado. Beto y Enrique peleaban, Miss Piggy se ponía insoportable y René se exasperaba. Henson presentó una inocencia plausible para la imaginación moderna, con sorpresa, encanto y optimismo.

Jim Henson y sus constructores supieron aprovechar los avances tecnológicos para que los Muppets fueran más realistas. Utilizaron controles remotos para mover orejas y cejas, dándoles mayor expresividad. Los personajes hacían cosas nunca antes vistas, como manejar coches o montar bicicletas.

Producciones Henson desarrolló un sofisticado sistema para que un solo titiritero controlara a múltiples personajes, que eventualmente ganó un Óscar.

El show de los Muppets dio origen a varias exitosas películas y Henson terminó el programa en 1981 para enfocarse en el cine, con otro tipo de filmes que nada tenían que ver con sus famosas marionetas. En 1984 creó la serie de caricaturas Muppet Babies, pero no estaba tan involucrado en su producción.

También lanzó otros dos programas televisivos: El contador de historias en 1988, sobre cuentos y mitología europeos con actores y marionetas, y La hora de Jim Henson en 1989, una mezcla de cortomentrajes, sketches de los Muppets y cuentos más oscuros. Aunque ambos ganaron premios Emmy, fueron cancelados al poco tiempo de estar al aire.

Fanático de los autos costosos, como Rolls Royce y Porsche, Henson era un hombre bondadoso, con una paciencia infinita. Quienes trabajaron con él lo describen como un genio visionario que buscaba constantemente innovaciones y nunca alzó la voz.

Como estaba tan ocupado, la única queja de sus cinco hijos era que no pasaba suficiente tiempo con ellos. Jim y Jane se separaron en 1986, pero nunca se divorciaron. El 16 de mayo de 1990, a los 53 años, murió después de contraer una forma extremadamente agresiva de neumonía.

La empresa que fundó a principios de los 60 tuvo varios cambios de nombre y hoy es la Compañía Jim Henson, propiedad de sus cinco hijos, quienes continúan con el oficio de su padre, produciendo series de televisión y obras de teatro para adultos.

La compañía vendió la propiedad de los personajes de Plaza Sésamo al Sesame Street Workshop, aunque sigue construyendo los títeres del programa, y los Muppets a la Compañía Walt Disney, que en 2014 estrenó la película Muppets 2: Los más buscados con los personajes creados por Jim Henson.

Investigación y guión: Conti González Báez

Compartir

Comentarios