Mantenerse vigente en el ámbito científico no solo requiere de trabajo arduo para construir conocimiento, el valor de una investigación reside en la aceptación y discusión de ésta, por lo que es fundamental que los resultados científicos se difundan a través de revistas especializadas.

Para que el trabajo pueda publicarse se requiere que antes sea evaluado por expertos reconocidos en la rama de la ciencia correspondiente. De su opinión depende, que el trabajo se publique o no. Este proceso es conocido como arbitraje de un manuscrito y es coordinado por el editor de la revista.

Hace algunos años, alguna mujeres de ciencia notaron frecuencia en el rechazo de sus trabajos de investigación, aun cuando tenían la misma o mayor calidad que la publicaciones realizadas por autores masculinos.

Con el fin de evaluar su percepción, una revista decidió someter el arbitraje a pruebas doble ciego. Esto significa que ni el investigador sabría quién calificaría su trabajo, ni el árbitro conocería la identidad del investigador.

Posterior a la prueba doble ciego, se observó que el número de trabajos de mujeres aceptados para publicación aumento 8 por ciento.

Sin duda, sería conveniente realizar este tipo de arbitraje y fuera adoptado por todas la revistas especializadas.

 

 

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