Hace 101 años el español Ramón y Cajal y el italiano Camilo Golgi, obtuvieron el premio Nobel de medicina por lograr ver al microscopio, mediante una técnica de tinción con cromato de plata, la forma característica de las neuronas, sus ramificaciones y prolongaciones y cómo éstas se conectaban entre sí.

Fue un gran avance que facilito el conocimiento de la fisiología del sistema nervioso. Sin embrago, el intricado tejido de estas células hace muy difícil seguir su trayectoria con exactitud.

Hoy unos investigadores han logrado teñir las neuronas de distintos colores. La diferencias es que lo hacen mediante pigmentos.

Empleando técnicas de ingeniería genética introdujeron en células madre embrionarias de ratón, genes que dan las instrucciones a la célula para producir proteínas fluorescentes: amarillas, rojas, azules, naranjas o verdes. Estos genes se activan al azar en las neuronas, por lo que dependiendo de las proteínas que se produzcan, tomarán diferentes colores.

Al preparar estos tejidos para observarlos al microscopio, las diferentes coloraciones permiten seguir la trayectoria y las conexiones de cada neurona.

Este procedimiento ayudará a conocer la relación existente entre diversas zonas cerebrales, a diferencias de las técnicas anteriores en que todas las neuronas se coloreaban de una misma tonalidad.

Redacción: Jonathan Navarro Tonix

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