Por muchos años, los guardias de zoológicos habían notado que las jirafas tenían un olor muy penetrante, a tal punto que en Sudáfrica la gente asegura que se puede percibir el olor de estos animales a 250 metros de distancia. No obstante, este molesto olor, proveniente de su pelo, lo mantiene con una salud envidiable.

Los fétidos químicos de su pelo incluyen una gama de antibióticos y repelentes de parásitos, pero hasta ahora no se sabía de qué manera el pelaje produce ese mal olor.

Los investigadores sugieren que el animal podría generar los químicos en el sudor o las glándulas de grasa de la piel, que después se incorpora al pelo en crecimiento.

Un análisis de éste reveló en particular la presencia de once químicos odoríferos. Sus funciones son impedir el crecimiento de microbios como el hongo que causa el pie de atleta y la bacteria Staphylococcus aureus. Así mismo se piensa que el olor de la jirafa probablemente también tenga alguna función sexual, ya que el perfume de los machos es más fuerte que el de las hembras.

En ocasiones, los químicos que elaboran las glándulas de ciertos animales son bastante útiles en la elaboración de sustancias eliminadoras de bacterias. Infortunadamente, el perfume protector de las jirafas no serviría para el consumo humano, ya que mantendríamos alejados a nuestros amigos a una distancia de 250 metros.

 

Redacción: Jonathan Navarro Tonix

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