Todos alguna vez en nuestra vida hemos escuchado la frase “Inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día, ¡nada se debe prestar!”.

El día de los Santos inocentes se celebra cada 28 de diciembre, es el día en el que se acostumbra realizar bromas de toda índole. Se festeja de distinta forma, dependiendo del lugar.

Sin embargo, dentro de la semana de celebración por el nacimiento de Jesús, la iglesia católica, conmemora el día en honor a los niños que fueron asesinados por orden del Rey Herodes ante su temor de ser destronado.

Pero, ¿Por qué hoy en día se toma como una costumbre en donde las personas hacen bromas a sus semejantes? En la edad Media se encargó de combinar este rito con otro más pagano, conocido como la “Fiesta de los locos”, celebrado entre las festividades de Navidad y Año nuevo. Se dice que estas fiestas eran tan escandalosas, que la Iglesia, en su afán por calmar las excentricidades de sus participantes, decretó que se celebrara el día de los Santos Inocentes.

Se inició de esa forma la unión pagano-religiosa de estas fiestas, donde se juegan bromas de todo tipo a los más descuidados: desde avisos pegados en la espalda al saludar a alguien, hasta bromas insólitas que han terminado con los “inocentes” en un hospital, víctimas del susto.

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