El inventor mexicano Guillermo González Camarena nació el 17 de febrero de 1917, en Guadalajara, Jalisco. Sus padres fueron Arturo González y Sara Camarena; fue el menor de 8 hermanos.

Cuando tenía dos años, sus padres se trasladaron a la Ciudad de México, donde se instalaron en la Colonia Juárez. Estudió en las escuelas Alberto Correa, José María Iglesias y Horacio Mann.

Su diversión predilecta era fabricar juguetes movidos por electricidad. Gastaba sus domingos en pilas y focos, con los que construía artefactos en el sótano de la casa.

A los 8 años construyó su primer radiotransmisor y a los 9 inventó una alarma sísmica: cuando empezaba a temblar, sonaba una chicharra y se prendían algunas luces.

Tenía la de ser inventor. Se interesó por la electrónica y comenzó a estudiarla de manera autodidacta. Su hermano Jorge, famoso muralista y 11 años mayor, fue quien más lo apoyó, porque su padre murió cuando Guillermo era muy pequeño.

La casa familiar tenía dos sótanos. Uno se convirtió en el estudio de pintura de Jorge y el otro en el laboratorio de Guillermo. Ahí estaban metidos todos los días los dos hermanos con sus “locuras”.

En su clase de Física, en la Secundaria No. 3 de Avenida Chapultepec, Guillermo disfrutaba experimentar. Ingresó a la Escuela de Ingenieros Mecánicos y Electricistas, pero a los dos años se salió, porque sintió que ahí no podía ampliar sus conocimientos.

La radio lo apasionaba. A los 14 años entró a trabajar a la estación de la Secretaría de Educación Pública, obteniendo poco después su licencia de operador.

A los 16 años tenía su plantita de radioaficionado, lanzaba mensajes al aire y se comunicaba con todo el mundo. Al terminar su trabajo, se encerraba durante horas en su laboratorio, para continuar sus experimentos y estudiar Historia de México, de la que era apasionado.

Se interesó por el sonido estereofónico y la óptica. Cuando se inventó la televisión, despertó en él una gran pasión, porque la combinación era mágica: “radio con imágenes”.

Destacado alumno del Ing. Francisco Javier Stavoli, quien realizó la primera transmisión de televisión en México, Guillermo decidió fabricarse su propia cámara. Ganaba 80 pesos mensuales y se surtía en Tepito o La Lagunilla de radios inservibles, pero con piezas que podía utilizar.

A los 17 años construyó su primera cámara de televisión y, con la colaboración de las actrices radiofónicas Emma Telmo y Rita Rey, realizó transmisiones experimentales en circuito cerrado. Comenzó a estudiar televisión como podía, porque no había libros y sólo escasos artículos en revistas procedentes de Estados Unidos.

Entonces se le ocurrió la televisión a colores como una mejora para su equipo, que lo llevó a desarrollar su Sistema Tricromático Secuencial de Campos, utilizando los colores primarios: rojo, verde y azul, para la captación y reproducción de imágenes, adaptándolo a la entonces naciente televisión en blanco y negro.

Para demostrar su descubrimiento, necesitaba motores sincrónicos, filtros ópticos, distintos lentes y una lámpara de gas que diera luz blanca. Conseguir ese instrumental era casi imposible; además de escaso, era muy costoso.

Sustituyó los motores sincrónicos por dínamos de bicicleta, los filtros ópticos por celofán de colores y las lentes por lupas con mucho aumento. La lámpara de gas fue más difícil de conseguir y tuvo que andar entre vidrieros construyendo lámparas de vacío, experimentando hasta lograr la que necesitaba.

Cuando consiguió todo, armó su flamante aparato de televisión a color y, en 1939, demostró su funcionamiento en su casa de Havre 74. En ese mismo año, en Estados Unidos inició oficialmente la televisión comercial, en blanco y negro, con la transmisión de la apertura de la Feria Mundial de Nueva York.

A los 23 años le fue otorgada a Guillermo González Camarena, en México y Estados Unidos, la patente de su Adaptador cromoscópico para televisión, no “televisión a color”, porque era una mejora a un invento existente.

Aquí se enteraron muy pocos, pero en Estados Unidos le dieron seguimiento inmediato a su invento. Varias universidades intentaron comprarle la patente y él se negó; quería desarrollar su invento en México, soñando con ser exportador de tecnología de punta.

Vinieron muchos científicos extranjeros a verlo y se sorprendían porque era un jovencito. Pese a no haberse titulado como ingeniero, sus conocimientos técnicos eran de primer nivel.

Además, el inventor había revelado su espíritu multifacético, como exitoso compositor con la canción Río Colorado, cuyas regalías ayudaron a cubrir los gastos de la patente de su sistema cromático.

Su curiosidad lo llevó a incursionar en el campo de la Astronomía y a fabricar su propio telescopio, lo que le valió su ingreso a la Asociación Astronómica de México.

Al finalizar 1940, entró a trabajar en la XEW como operador de estudios. Al año siguiente, fue nombrado jefe de operadores de las estaciones XEQ y XEW, con un aumento de sueldo que le permitió mejorar su laboratorio.

En 1945, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas le encargó un estudio sobre volumen, ruido y atenuación de los sistemas de comunicaciones eléctricas, con el fin de establecer las unidades legales de referencia en el cuadrante de radio.

González Camarena obtuvo un permiso para operar globos meteorológicos en la Ciudad de  México, con los que subía sus equipos a la estratósfera. Así estudiaba hasta dónde llegaban sus transmisiones.

El 7 de septiembre de 1946 inauguró la primera estación experimental de televisión en México, con equipo diseñado por él. Los programas, transmitidos desde su domicilio en Havre e Insurgentes, eran captados por receptores instalados en la Liga Mexicana de Radio Experimentadores, en Lucerna y Bucareli, y en la XEW, ubicada en Ayuntamiento 52. ¡La histórica transmisión fue todo un éxito!

El presidente Miguel Alemán Valdés solicitó al músico Carlos Chávez, director del Instituto Nacional de Bellas Artes, nombrar una comisión para analizar cuál de los sistemas de televisión predominantes, el estadounidense, comercial y privado, o el británico, monopolio estatal, era el más conveniente para México.

Se integró por el escritor Salvador Novo y el inventor Guillermo González Camarena, quienes viajaron a Estados Unidos y Europa para cumplir con la instrucción presidencial.

En su informe, Novo mencionó aspectos administrativos, de organización, financiamiento y contenido programático. No recomendaba ningún sistema, pero elogiaba a la televisión británica, operada por la British Broadcasting Corporation, la BBC.

El de González Camarena era una recomendación formal para que se adoptara el sistema estadounidense. Sus razones eran de índole técnica y económica.

Argumentó que todos los experimentos hechos en México se habían realizado con base en las especificaciones técnicas de Estados Unidos, los aparatos fabricados aquí funcionaban conforme a ellas y para importar gran cantidad de aparatos receptores, resultaría más fácil traerlos del país vecino que de Europa.

En 1948, González Camarena fundó los laboratorios GON-CAM, que fabricaban equipos transmisores, generadores de sincronía, consolas de operación, mezcladoras de audio y video, amplificadores de distribución y antenas.

El dinero invertido en los experimentos televisivos era incalculable y pudo hacerlo gracias al apoyo económico de Emilio Azcárraga Vidaurreta.

En septiembre de ese año, instaló circuitos cerrados de televisión en tiendas y cines de la Cadena de Oro, propiedad de Azcárraga Vidaurreta. En las demostraciones se invitaba al público a mirar su imagen en el receptor de televisión, mientras se anunciaban diversos productos y servicios.

Ese mismo mes, dirigió el primer control remoto desde el Palacio de Minería, como complemento al Segundo Informe de Gobierno del Presidente Miguel Alemán Valdés.

Entonces había siete receptores en diferentes puntos de la capital, además de uno más en casa de la mamá del joven inventor, para que pudiera disfrutar del espíritu creativo de su hijo.

Sus trabajos se extendieron al campo de la Medicina. Durante la Séptima Asamblea de Cirujanos en el Hospital Juárez, transmitió en circuito cerrado una intervención quirúrgica. En 1949, realizó por primera vez una transmisión a colores de otra cirugía.

Guillermo González Camarena obtuvo la concesión oficial para la primera estación comercial de la Ciudad de México, el Canal 5, al que asignó las siglas XHGC, cuyas últimas dos letras corresponden a las iniciales de sus apellidos.

Sin embargo, la primera en salir al aire en esa primera etapa de la televisión, el 1º. de septiembre de 1950, fue XHTV Canal 4, propiedad de Rómulo O’Farril. La víspera hizo su última transmisión de prueba desde el Hipódromo de las Américas y al día siguiente transmitió el Cuarto Informe de Gobierno del Presidente Alemán.

En 1951, González Camarena fue comisionado para localizar el punto logarítmico estratégico de las montañas del Valle de México, para ubicar la primera estación repetidora de la televisión mexicana.

Quedó instalada en Atzomoni, entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, cubriendo el Estado de México, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Yucatán, Oaxaca, Hidalgo, Guanajuato, Querétaro, Michoacán, Jalisco, Morelos y Guerrero.

El inventor desconocía cuánto dinero había ganado, porque todo lo reinvertía en más experimentos. No era negocio y muchos colaboradores se cansaban, dejando su compañía. Él reconocía ser muy desorganizado.

Comenzaba sus actividades después de medio día. Como jefe de operadores en XEW y XEQ, llegaba a trabajar a la una de la tarde y permanecía vigilando las transmisiones o reparando equipos hasta las siete y media de la noche. Salía del trabajo y llegaba a su laboratorio, para experimentar hasta las seis de la mañana.

Él y sus colaboradores formaron el club Los Búhos. Organizaban excursiones nocturnas al campo, recorriendo zonas arqueológicas cercanas al Valle de México y pueblitos donde había alguna feria.

También practicaba la hipnosis con amigos y los domingos los dedicaba a su novia. Se casó con María Antonieta Becerra Acosta, a quien conoció en la XEW cuando ella fue a pedir autógrafos de locutores famosos. Tuvieron dos hijos, Guillermo y José Arturo.

El 21 de marzo de 1951, iniciaron las transmisiones del Canal 2, XEW-TV, propiedad de Emilio Azcárraga Vidaurreta, con un encuentro de beisbol a control remoto desde el Parque Delta de la Ciudad de México.

Al año siguiente, Guillermo González Camarena construyó el primer equipo transmisor portátil de televisión a color, para que la Secretaría de Agricultura y Ganadería transmitiera desde diversos puntos del país, con el propósito de promover la música y el folklore regional a diferentes poblados. En un área de 40 kilómetros a la redonda, se instalaban 10 receptores.

Por fin, el 10 de mayo de 1952, el Canal 5 del inventor inició operaciones, transmitiendo desde el teatro Alameda un festival del periódico Excélsior por el Día de las Madres.

El Canal 4 salió al aire con equipo Thomson; el Canal 2 con equipo RCA y el Canal 5 con equipo fabricado en México, tras haber transmitido en forma experimental desde 6 ó 7 años antes.

González Camarena investigó cómo hubieran representado los aztecas la palabra televisión, diseñando la imagen del símbolo náhuatl que identificaba al Canal 5.

Estaba convencido de que la televisión, por las tardes, debía dedicarse a los niños, luego a las mujeres y en la noche a hombres y mujeres; el fin de semana debía ser vista en familia. Había programas de los que no existe registro porque no podían grabarse y caricaturas, como las del Gato Félix.

El dueño del Canal 2, Emilio Azcárraga Vidaurreta, era propietario de la XEW, la estación de radio más importante de América Latina y el dueño del Canal 4, Rómulo O´Farril, del periódico Novedades. Ambos contaban con una importante cartera de clientes.

En cambio, el Canal 5 no tenía esa fuerza comercial y sus clientes eran pequeños. González Camarena analizó su difícil situación financiera y el único camino que encontró fue fusionarse.

El 26 de marzo de 1955 los canales 2, 4 y 5 anunciaron su fusión como Telesistema Mexicano, lo que permitió ampliar la cobertura de la televisión en nuestro país.

Al firmar, González Camarena perdió el 50% del Canal 5. Con los años, su porcentaje accionario disminuyó porque la televisión requiere de mucha inversión y él no tenía dinero.

Cuando murió, tenía menos del 1%. Sin embargo, hasta la fecha el Canal 5 sigue llamándose Televisión González Camarena y conserva sus siglas XHGC.

En 1962, patentó un nuevo invento de televisión a colores, el Sistema Bicolor Simplificado, con base en los colores verde-naranja y verde-azul. Fue aplicado en transmisiones científicas, particularmente en vuelos espaciales de la NASA.

Obtuvo permiso para transmitir a color y la primera transmisión fue el 8 de febrero de 1963, con el programa sabatino Paraíso infantil. Las transmisiones a colores eran privilegio de una minoría. Las personas curiosas por ver la televisión cromática acudían a tiendas donde había receptores.

González Camarena convocó a fabricantes de aparatos de televisión, dispuesto a ceder los derechos de su invento a quien ofreciera la mejor propuesta.

No convencido, decidió fabricarlos a un costo menor, estableciendo un convenio con la fábrica Majestic para vender aparatos de televisión a color hechos en México.

Coordinó la transmisión vía satélite de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, donde los más connotados científicos japoneses le manifestaron su admiración.

Su cinescopio bicromático de pantalla lineal fue fabricado y comercializado con el nombre de Trinitron por la Sony de Japón. Aunque distintos, todos los sistemas de televisión están basados en los colores verde, azul y rojo, lo que él descubrió en 1939.

Al inventor le interesaba que su sistema sirviera para alfabetizar y, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública, proyectó lo que sería la Telesecundaria.

El 18 de abril de 1965, regresando a México tras inspeccionar el transmisor repetidor del Canal 5 en el cerro de Las Lajas, Veracruz, tuvo un accidente en la carretera. Sus dos hijos, Guillermo y José Arturo, salvaron la vida, pero él falleció.

Su prematura muerte a los 48 años impidió que continuara experimentando en la naciente comunicación por satélite. Cinco años después, en memoria del pionero de la televisión mundial, el 18 de abril de 1970 quedó instituido el Día del Técnico de la Televisión, hoy Día del Inventor Mexicano.

La Fundación Guillermo González Camarena promueve a inventores mexicanos en todos los campos, desde la ciencia pura hasta la tecnología más simple. Su objetivo es que México sea un país exportador de tecnología, creando así riqueza y bienestar.

Investigación y guión: Conti González Báez

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