COLUMNA: México Lindo

    Carlos Castellanos
    Carlos Castellanos
    Periodista, reportero y conductor de noticias
    enero 14, 2016

    ELECCIONES EN COLIMA, UNA BURLA

    Domingo 17 de enero, día de elecciones para elegir al gobernador de Colima… otra vez.

    Son elecciones extraordinarias porque en los comicios del 7 de junio del 2015, aunque se gastaron millones de pesos en campañas, papelería, capacitación, casillas, hubo un despliegue de personal enorme y se desarrolló una jornada electoral sin precedente, todo fue dinero tirado a la basura, al menos en lo que a la elección para gobernador de Colima se refiere.

    Y es que el 23 de octubre siguiente el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) declaró la nulidad de los resultados de esa elección. La razón: Se comprobó que funcionarios del gobierno colimense del PRI interfirieron para beneficiar a su candidato y quedó sembrada la duda sobre la manipulación de los listados nominales por parte del PAN.

    Cabe mencionar que durante la sesión en la que se anularon los comicios colimenses, algunos magistrados del TEPJF reconocieron la injerencia de funcionarios del gobierno estatal y la manipulación de los listados nominales pero consideraron que no era necesario anular las elecciones… ¿O sea, cómo?

    Finalmente se declaró la nulidad de esas elecciones gracias a que salió a la luz pública un video donde el Secretario de Desarrollo Social de Colima, Rigoberto Salazar Velasco ordena apoyar al candidato del PRI: José Ignacio Peralta.

    También se comprobó la injerencia del procurador del estado Marcos Santana Montes, intimidando al electorado en favor del mismo candidato, el oficial, el priísta… Mientras que la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) de la Procuraduría General de la República (PGR) investigaría al candidato panista Jorge Luis Preciado por la manipulación de los listados nominales.

    Por donde se vea el asunto fue un “cochinero” y por eso se anuló la elección del 7 de junio y se determinó una elección extraordinaria para el 17 de enero.

    El dinero que se gastó no importa; las nuevas elecciones costarán alrededor de 21.8 millones de pesos dijo el Instituto Nacional Electoral en noviembre del año pasado; de esa cantidad 12.9 millones serían recursos federales y el resto dinero del estado… En concreto, todos los mexicanos otra vez a costear una elección por culpa de las trampas de algunos contendientes.

    ¿Sabe qué es lo peor? Que los mismos que burlaron la ley son los mismos que van a contender, otra vez (insisto), en las elecciones extraordinarias…

    ¿Extraordinario es que nuestra ley sea tan deficiente o que quienes la aplican tengan tan poca… visión, no le parece?

    Es decir: Ya se comprobó que hubo quien hizo trampa para, a toda costa, ganar. Ya se anuló la elección. Ya van a realizar nuevos comicios. Nos van a costar a todos los mexicanos pero… ¿Van otra vez los mismos a competir? ¡Sí!

    ¿Cuál es el castigo para los que violentaron la ley (ellos o sus incondicionales)? La oportunidad de volver a participar en las elecciones. ¿No le parece un absurdo, una burla, una… desvergüenza, por decir lo menos?

    Si se comprueban actos ilegales a tal grado de declarar la nulidad de una elección lo menos que debería seguir es una restricción legal… Para que los que hicieran trampa no vuelvan a participar, por lo menos, en la elección extraordinaria.

    Muy pronto habrá modificaciones otra vez a la ley electoral, ¿ahora sí irán a fondo? ¿Serán reformas en beneficio de la democracia y no de los partidos políticos? ¡Se vale soñar!

    @Carstellanos



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