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    Jesús Escobar
    Jesús Escobar
    Conductor de espacios informativos
    Septiembre 21, 2016

    ENTRE LA HOMOFOBIA Y LA MENTIRA

    Seguro usted recuerda la película ¨Filadelfia¨, protagonizada por Tom Hanks y Denzel Washington. Que versa sobre un abogado (Hanks) que contrae sida y es despedido de la prestigiosa firma donde laboraba. Por lo que decide llevar el caso a juicio.

    Su abogado defensor (Washington) pregunta directamente a uno de los testigos si es homosexual, tras las protestas de los presentes, él explica que a final de cuentas de eso se trata todo, de la homofobia, aunque nadie lo acepte. De cuestionar el estilo de vida de terceros. De intolerancia, de no aceptar que hay otros que actúan y piensan distinto a uno.

    En México pasa algo similar, en los últimos meses, tanto las organizaciones conservadoras como las iglesias han repetido hasta el cansancio que no están en contra de los homosexuales sino del matrimonio entre ellos y de la imposición de la ideología de género. Pero, al mismo tiempo, en el Semanario Desde la Fe de la Arquidiócesis se publican artículos sobre “cómo curar la homosexualidad” y organizaciones de la derecha como Dilo Bien publican una caricatura de zombis gays que vienen por ti y tú familia. ¿Entonces?

    Agregan que la propuesta del presidente busca IMPONER, lo cual es una enorme mentira, en ningún lado a la iniciativa dice, todos van a ser gays y se van a casar entre ustedes, eso es imponer, lo que hace es reconocer un derecho. Por lo que los que intentan imponer su forma de vida son estos grupos.

    Ahora se dicen perseguidos por el llamado lobby gay, por CONAPRED, Se sienten como los nuevos mártires cristeros que fueron oprimidos por el gobierno de Plutarco Elías Calles hace casi 90 años, Los del Frente Nacional por la Familia hasta han aprovechado para arremeter contra la educación sexual, el aborto y el divorcio que nada tienen que ver con las iniciativas presidenciales que se presentaron el 17 de mayo pasado. Que maquiavélicos.

    La realidad es que los únicos que buscan cercenar los derechos de terceros son ellos, mientras que el movimiento de la diversidad sexual no busca imponerle nada a nadie, no busca tener privilegios especiales ni busca que todas las personas se conviertan en homosexuales. El movimiento de la diversidad sexual busca igualdad de derechos.

    Así que ya sabe, la próxima vez que algún conocido suyo diga “Yo no soy homofóbico, pero…” pídale que se detenga y que reflexione sobre lo que va a decir, porque se va a escuchar igual de intolerante que los que se oponían a los derechos de los indígenas, de las mujeres y de los demás grupos tradicionalmente vulnerados.

    Hace unos días un radioescucha me decía, que ante la evidencia tenía que rendirme, que la participación de la marcha por la familia era apabullante, y que ver más de un millón de personas en la calle intimidaba a las autoridades y que por eso buscaba coartar a los jerarcas católicos y a los líderes ultraconservadores.

    Vamos a las cifras, solo hubo manifestaciones en 8 de 32 entidades, en 16 ciudades, siendo puebla donde hubo 85 mil participantes.  Querétaro 80 mil, Tijuana 40 mil, León 35 mil, Guadalajara y Veracruz 30 mil, Ciudad Juárez 20 mil. Ese es el mapa de influencia de la Iglesia y el FNPF.

    Es decir que los manifestantes fueron menos del 1 por ciento de la población, así o más ¨apabullante¨.

    Estamos hablando de que el discurso de los partidarios de la ¨familia normal¨ basa sus argumentos en intolerancia, mentiras, y una cobardía vergonzosa, de tirar la piedra y esconder la mano, por lo menos los cristeros asumían sus responsabilidades, su defensa de ideas, estos homofóbicos región 4 ni eso.



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