COLUMNA: México Lindo

    Carlos Castellanos
    Carlos Castellanos
    Periodista, reportero y conductor de noticias
    septiembre 30, 2015

    INICIA TEMPORADA DE CAZA DE AUTOMOVILISTAS CONTAMINANTES EN EL DF

    Infraccionar: ¿Nuevo objetivo de la estrategia medio ambiental?

    El gobierno del DF está listo para ‘cazar’ a los automovilistas que no hayan llevado su coche a los centros de verificación anticontaminante.

    La presentación con bombo y platillo de 5 motocicletas y 38 patrullas ambientales fue el marco para que arranque la temporada de cacería.  Las unidades de vigilancia ambiental se abocarán a detectar autos que no tengan su holograma de verificación o que “visiblemente” contaminen. ¿Infraccionar es el objetivo?

    “El año pasado el 65 por ciento de las sanciones que se emitieron fueron porque la ciudadanía no verifica en tiempo y forma”. Eso me dijo la Secretaria del Medio Ambiente del Distrito Federal Tania Müller durante una entrevista que le hice la semana pasada.

     “Específicamente en lo que es en la parte urbana estaremos verificando aquellos vehículos que no hayan verificado en tiempo y forma o que estén emitiendo más emisiones de lo permitido a través de que visiblemente van emitiendo humo negro o humo azul…”

    ¿Detener vehículos porque “visiblemente van emitiendo humo negro o azul”? Sí. ¿Con qué tecnología contarán los tripulantes de las 5 motocicletas y 38 patrullas ambientales? Con sus ojos que les dirán cuáles vehículos están “visiblemente” contaminando. ¿Se tratará de una labor discrecional entonces?

    Tania Müller dice que no porque también se cuenta con “cuatro opacímetros; éstos son equipos especializados que son móviles, los coloca uno en la vialidad y permite identificar conforme van pasando los vehículos qué vehículos están emitiendo más de lo que está permitido”.

    ¿Qué pasará si a consideración de los ‘patrulleros ecológicos’ un auto está contaminando pero tiene su holograma, muestra de que pasó la verificación? “Si está emitiendo humo negro o humo azul que es ostensiblemente contaminante y conforme a la ley se procede a la sanción y al retiro de la placa”.

    ¿Estaremos una vez más ante una medida que arremete contra los ciudadanos? Cualquiera de esos patrulleros podrá decir quién sí y quién no está contaminando de manera discrecional y sin importar que se tenga un holograma que acredite que se pasó la verificación…

    “Muchas veces por ejemplo los taxistas para pasar la verificación colocan de manera temporal un convertidor catalítico y una vez que se pasa la verificación se retira el convertidor catalítico… La ley eso es lo que nos permite; que si tú tienes un vehículo ostensiblemente contaminante para eso es la vigilancia ambiental, para evitar que esos vehículos sigan circulando y sigan emitiendo emisiones que nos están afectando a todos”, concluyó tajante Tania Müller.

    En pocas palabras, ¡Aguas con las patrullas ecológicas! Ahora tienen la potestad de decirle a usted, aunque su auto tenga el holograma de verificación, que su vehículo contamina ostensiblemente,  infraccionarlo y quitarle la placa…

    Apuntes  que pueden servirle:

    Es facultad exclusiva de los “patrulleros ecológicos” detenerlo e infraccionarlo por este asunto y ningún otro elemento de la policía puede hacerlo.

    El transporte de carga federal no se regula a nivel local y por lo tanto no existe la facultad para que estos ‘patrulleros ecológicos’ del Distrito Federal los detengan.

    Tampoco pueden detener a los vehículos de transporte público que portan placas metropolitanas.

    Todas las ‘patrullas ecológicas’ cuentan con cuatro cámaras (enfrente, atrás y a los lados) que, se supone, están grabando siempre para combatir la corrupción. Las grabaciones quedarán guardadas hasta por 30 días.

     Algunas consideraciones finales:

    Si el objetivo fuera realmente el medio ambiente se invertiría más en ‘opacímetros’ que demuestren realmente que un auto contamina, pero sólo son cuatro; en cambio son 5 motocicletas y 38 patrullas para recoger el mayor número de infracciones posibles y ‘a ojo de buen cubero’.

    Si el objetivo fuera realmente el medio ambiente la prioridad sería determinar cómo, dónde y por qué un auto tiene un holograma si está contaminando, se iría al fondo buscando la manera de evitar las malas prácticas en los verificentros en lugar de dejar una puerta abierta de par en par que favorezca la corrupción con los ‘patrulleros ecológicos’.



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