COLUMNA: Radio Centro Futbol y más

    Edgar Valero
    Edgar Valero
    28 de años de experiencia lo respaldan
    mayo 26, 2015

    LA REVANCHA DE VERGARA

    Las estadísticas en la Era de Jorge Vergara como “dueño” del Guadalajara son impresionantes. Lo mismo las buenas, que las malas. Podríamos decir que el polémico directivo ha pasado de lo “sublime a lo ridículo”, pero apenas le salen unas plumitas, ahora que Chivas llegó a las semifinales y ya actúa y habla como si fuera gallo de pelea. Es su estilo. Para bien o para mal. Digo, así me contestó en mi programa en Radio Red (ahí lo espero con toda la banda de Radio Centro Fútbol y Más: Perro, Pietra, Albert y Beas).

    Y yo no sé si fue el pleito conyugal lo que lo hizo despertar, sobre todo ahora que sabemos, según cuenta doña Angélica (la señora Presidenta), que es un asunto “pasional” (Woooow… Suena a culebrón del Canal de las Estrellas), pero si debo reconocer que sin “perro que le ladre”, Vergara es el mismo de antes y ¿sabe qué?: Las Chivas también.

    Para los que el disco duro no les da para guardar tanta información, déjenme decirles que Vergara ha tenido todo tipo de técnicos, sobresaltos, actitudes y resultados. Así de variada es la cosa.  Lo mismo ha sido súper líder y finalista en Sudamérica (aunque eso haya sido hace 10 años), que el más malo de todos los equipos del fútbol y candidato franco al descenso. De hecho, ahora que regresó José Manuel de la Torre a dirigir al equipo, hubo que echar la cinta hacía atrás, y había muchos que no alcanzaban a recordar cómo se dio aquel título, dramático, ante el Toluca, que significa el más grande y único éxito de don Vergara al frente del Guadalajara. Pero sí, las Chivas fueron campeonas alguna vez con este hombre como propietario. Y luego corrió al “Chepo” con su característica prepotencia. La de aquellos días. La del “Vergara de a de veras”

    Y de que la ha pasado difícil, no lo dudo. Por más que su ego sea más grande que el tristemente célebre, alguna vez, “Omni-caucho”, tragar la cantidad de pinole que le ha tocado a lo largo de más de una década, y aguantar que lo “troleen” incluso sus cuates, debe ser difícil, hasta para él que tiene saliva y rollo, como pocos.

    Que le digan a uno todo tipo de insultos, que se rían de sus declaraciones, que se tiren al piso los rivales con sus “genialidades” como Presidente de su equipo, bueno, hasta que sus colegas en la Federación le hagan “bullying” por sus tarugadas en el caso de Sven Göran Eriksson, créame, debe ser difícil.

    Pero no hay mal que dure cien años, ni directivo que sea tan terco, tan necio, tan ciego, bueno tan sonso, que no pueda darse cuenta algún día de que la ha estado regando. Y a lo bestia. Y mire que hasta las bestias tienen sus límites.

    El regreso de Néstor de la Torre y de Chepo de la Torre y del “Güero” Real y cualquier otro personaje que haya contribuido al bienestar rojiblanco esta campaña, es un acierto brutal, de las mismas dimensiones que fueron las equivocaciones.

    Yo digo, y me voy a mantener en la postura, y la voy a defender, de que me importa un demonio lo que haya pasado al interior del Tri y que finalmente provocó su salida, pero de que el “Chepo” es un gran técnico, no tengo ninguna duda. Y que Néstor es un gran directivo, se la juego a quien me diga lo contrario. No importa cual haya sido el orden de los factores que los trajo de regreso al Guadalajara, regresaron y están tratando de enderezar al “Titánic” Tapatío, que estaba hundido hasta el “cogote” (si es que los barcos tienen “cogote”), y lo han hecho muy, pero muy bien.

    Hasta Vergara tiene derecho a gritar a los cuatro vientos que ha tomado una gran decisión. Insisto, yo no sé si esto se deba a que ahora que ya no tiene que pensar en entregar el gasto, tiene más tiempo para dedicarse al fútbol, pero eso es lo de menos. Guadalajara (su afición, pues), no merecía todas las vicisitudes y tragos amargos que se han tenido que pasar todos estos años, casi diez. La misma institución, el amor que le profesa su afición, que de verdad la ha pasado mal, no tenía por qué aguantar más humillaciones, desprecios y enojos.

    Habrá quién no esté de acuerdo, pero si Chivas, América y en menor medida, Cruz Azul y Pumas están bien, el fútbol mexicano está bien.

    No me importa que don Vergara me conteste todo mal cada vez que lo entrevisto, si es capaz de sacar de su crisis a su equipo (bueno, la parte que sí es de él), me puedo hace un poquito “guey” y hasta sonreír si Chivas llega a ser campeón. A ver don Jorge, la revancha está a la vista, por favor, no la vaya a cajetear…  ¡Salud!



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