COLUMNA: En Resumidas Cuentas

    Arturo Corona
    Arturo Corona
    Curioso por naturaleza, incrédulo por experiencia
    Febrero 28, 2017

    LOS CELULARES SUPERAN POR MUCHO A LOS TELÉFONOS FIJOS

    Los hábitos del consumidor cambian a la velocidad de la luz. La accesibilidad al internet, la baja de los costos, el lanzamiento de paquetes de servicios a precios asequibles, el desarrollo de teléfonos con acceso a las redes de Internet las facilidades para hacerlo en cualquier sitio han transformado las costumbres de hombres y mujeres, niños, jóvenes y adultos. Hace diez años el acceder a internet desde un teléfono celular con buena velocidad de datos, con tecnología de punta, era caro y poco accesible.  En México la multiplicación de líneas de telefonía celular ha dejado atrás a los teléfonos de línea que son una especie en extinción. Hace doce años 6.4 millones de viviendas tenían una línea fija, el año pasado la cifra bajó a 1.3 millones de hogares, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías en los Hogares elaborada por el INEGI. Al tercer trimestre del año pasado, se llegó a una cifra de 110.4 millones de líneas móviles, de ellas el 83 por ciento son con la modalidad de prepago, el restante en pospago.

    La tendencia en el mundo es a pasar del fijo al celular. Hoy en Barcelona, el Rey de España inauguró el Congreso Mundial del Móvil, el evento más importante entre fabricantes, desarrolladores y clientes. Las cifras que se dan a conocer es que a finales de este 2017, más de cinco mil millones de personas en todo el mundo tendrán un teléfono móvil. Ha aumentado el número de teléfonos inteligentes con acceso a internet en redes 3G o 4G: Se calcula que la mitad de los aparatos en todo el mundo se emplean para bajar contenidos en las redes sociales, mandar correos, participar en chats, tomar fotos. El celular se ha convertido en una extensión física del cuerpo humano, el olvidar el celular en casa significa estar desconectado lo que causa mucha tensión, más que si se olvida la cartera.

    Todo este cambio de hábitos y multiplicación de redes sociales se ha convertido en una razón para desconectarse del que está frente a uno y conocer todo del que está en otra ciudad o en otro país. Las relaciones interpersonales se han alejado.

    El manejar y textear, al menos en algunos estados de la Unión Americana equivale a manejar bajo el influjo de alcohol. En la Ciudad de México el Reglamento de Tránsito es muy claro, se multa al que maneje y no sólo lo haga hablando por teléfono sino texteando lo que es un verdadero riesgo no sólo para el que conduce sino para los que están a su alrededor.  La semana pasada una propuesta en la Cámara de Diputados habla de encarcelar por tres años al que ocasione un accidente por manejar y usar el celular.

    Tenemos las leyes, pero estás no se aplican, como siempre.

    Formato21.mx

    Crédito de imagen: Internet



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