COLUMNA: México Lindo

    Carlos Castellanos
    Carlos Castellanos
    Periodista, reportero y conductor de noticias
    noviembre 11, 2015

    ¡MÉXICO, DESPIERTA!

    Las sucesivas e interminables (así parece) muestras de cinismo, desfachatez e insensibilidad de los que más tienen son situaciones que no se modificarán por arte de magia.

    La simulación está en el ADN de empresarios poderosos, industriales millonarios, gobernantes, legisladores y políticos en general.

    Recuerdo a un politólogo que explicaba el neoliberalismo como si se tratara de una torre de copas que son llenadas con líquido, decía lo siguiente: La idea es generar riqueza, tanta que llegará un momento en el que los que están hasta arriba tendrán que permitir que desparrame para que llegue a los estratos más bajos.

    Eso nunca ha ocurrido y los ricos cada vez son más ricos, los pobres más pobres y la clase media simplemente ya no puede con el peso que ponen sobre sus hombros.

    Este miércoles 11 de noviembre un grupo de ciudadanos de diferentes organizaciones civiles llegaron a la Cámara de Senadores para entregar alrededor de cien mil firmas que fueron recogidas a través de diversos medios; entre ellos la plataforma change.org.

    El objetivo de los participantes fue pedir que se disminuya a la mitad el dinero que se destina a los políticos en general; desde los partidos y todos sus integrantes hasta diputados y senadores.

    Es una iniciativa que se debe aplaudir aunque las posibilidades de que tenga éxito es tan remota como el hecho de que los ricos se cansen de tanto dinero y llegue un momento en el que vayan a repartirlo entre los que menos tienen (el ejemplo de las copas).

    De inmediato las reacciones nos demuestran que “ni locos que estuvieran” los legisladores (representantes de la sociedad, irónicamente) impulsarían y apoyarían este tipo de medidas tan sensatas como justas.

    Una perla de retórica para esquivar de inmediato la demanda de quienes llegaron a la cámara alta la dio el presidente de la Mesa Directiva, senador panista Roberto Gil Zuarth al atajar de inmediato con palabras la intención de los ciudadanos. Dijo lo que todos sabemos al reconocer que la sociedad no tiene confianza en sus políticos, pero reviró diciendo que por eso la deuda es ganarse otra vez la confianza de la ciudadanía. ¿Y el recorte de recursos?

    Gil Zuarth también dijo que por eso es necesario trabajar en la Ley de Salarios Máximos para que sea efectiva en todo el país… Otra vez, señores: Nadie les pidió que hagan valer algo que ignoran como medida para calmar los ánimos de la gente. Lo que se pidió es que se reduzcan a la mitad los recursos de todos los políticos. Eso ni soñarlo.

    El Senado de la República es la casa de todos los mexicanos, donde todos contamos… Algo así dice un comercial que nos chutamos un día sí y otro también, varias veces al día y en cualquier canal de televisión o estación de radio.

    ¡¿En serio todos contamos?! No puedo dejar de pensar en ese dicho que reza: Todos somos iguales; sin embargo siempre hay unos más iguales que otros.

    A pesar de todo la iniciativa de quienes acudieron al senado con sus miles de firmas  es loable, parece ser el camino. Ojalá llegue un momento en el que la sociedad que empieza a despertar sea tan fuerte que de verdad reciba como respuesta los cambios deseados y no discursos llenos de demagogia.



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