COLUMNA: México Lindo

    Carlos Castellanos
    Carlos Castellanos
    Periodista, reportero y conductor de noticias
    marzo 17, 2016

    OTRA DE POLICÍAS Y LADRONES

    Son tres sujetos jóvenes, en sus veintes, y los tres están sentados en la parte trasera de una patrulla del municipio de Naucalpan, Estado de México. Hay otra patrulla, los oficiales afuera platican en voz baja. Son tres hombres y una mujer. “Circúlele por favor… sígale avanzando”, dice uno de los oficiales a cualquier peatón que se acerca a curiosear.

    La escena ocurre en los alrededores del Metro Cuatro Caminos entre la basura, la pestilencia, la contaminación, los camiones, las camionetas y los microbuses del transporte público que se adueñaron del espacio urbano de la avenida Transmisiones Militares.

    Un buen amigo vive en las inmediaciones por eso conozco el lugar y lo he recorrido de manera regular en los últimos años.

    Ahora vamos a comprar una torta y mi acompañante suspira, “esta zona es de las más inseguras que hay en el Valle de México, lo leí hace poco en internet”, dice mi amigo, entonces recuerdo la publicación de un diario de circulación nacional que informó, con base en datos de la Asociación Civil Poder del Consumidor, que 8 de cada diez usuarios del metro en esta franja fueron víctimas de la delincuencia.

    Este Centro de Transferencia Modal, cuya construcción comenzó a principios de 2014, todavía no tiene pies ni cabeza y a decir de los habitantes de la zona el lugar es no solo un basurero permanente sino, en efecto, un riesgo total.

    “Lo peor es que la policía que hay en el área no sirve para nada”, continúa mi amigo… Pues ya agarraron a tres, le reviro refiriéndome a los tres sujetos que están en la patrulla, suponiendo que serían delincuentes, la verdad no lo sé.

    “¿Quién sabe?” Dice y después me platica algo que ocurrió cuando llegó a vivir ahí:

    “Hace seis años no había obras ni todo este caos, pero las cosas no eran diferentes. El desgobierno priva aquí desde siempre. Hace más de 20 años panistas y priístas han gobernado este municipio arrebatándose la alcaldía unos a otros por los pésimos resultados que han dado (¿no que la alternancia es la clave para tener mejores gobiernos?).”

    El actual presidente municipal Edgar Armando Olvera Higuera es panista, el anterior era priísta: David Sánchez Guevara y hoy está preso por peculado en agravio del municipio, lo detuvieron justo antes de que asumiera como diputado federal. Todos los que han gobernado Naucalpan son miembros de prominentes familias que siguen en la política, viviendo del erario, con resultados nulos para la gente.

    Supongo que es una radiografía en pequeño de lo que ocurre en todos los niveles… pero me reservo mi comentario para seguir escuchando a mi amigo.

    “Cuando llegué a vivir aquí con mi esposa, en el 2009, pensamos que era una excelente zona; vivíamos cerca del metro, en la avenida está una zona militar, siempre hay soldados y, por si fuera poco, en la esquina de la calle en la que vivimos hay un módulo de la policía… ¿Podíamos pedir más seguridad?

    Con el tiempo descubrimos que en lugar de preocuparse por prevenir el delito en la zona, parecía que los policías lo único que hacían era poner en práctica diversas técnicas para detener automovilistas y hasta conductores del transporte público…

    Dormir era de lo más difícil pues nunca faltaba que salieran con la sirena sonando desde la esquina de la casa hacia quién sabe dónde y a cualquier hora de la noche; o bien, los policías que llegaban tenían la escandalosa costumbre de avisar a sus compañeros (y de pasada a toda la colonia) que estaban de regreso con el claxon de sus patrullas (después supe que le dicen pato).

    El acabose ocurrió una noche en la que aunado a todo lo anterior, como a las tres de la mañana los policías del módulo (que más bien parecían una versión moderna de “Los alegres compadres”) estaban afuera en sus patrullas y otros en sus autos particulares (de esos que siempre están polarizados y rara vez traen placas de circulación) departiendo como si estuvieran en una fiesta en plena calle, amenizada ésta por un autoestéreo con el volumen a todo lo que daba.

    Decidí salir a pedir un poco de silencio y fue cuando vi de quién se trataba; ya lo sospechaba pero con toda la determinación (y mucha amabilidad) me acerqué a pedirles que hicieran menos ruido.

    Ninguno se lo esperaba, los uniformados habían colocado sobre el cofre de uno de los vehículos una franela extendida y encima de ella estaban separando y contando billetes y monedas.

    Sorprendidos los policías levantaron la franela con todo el dinero y le bajaron el volumen a la música.

    Debo reconocer que nada malo surgió tras ese encuentro y de hecho ese tipo de noches dejaron de ocurrir a las pocas semanas, y es que las quejas con el presidente de la colonia eran innumerables. Tiempo después el lugar quedó en el completo abandono… a la fecha ya casi nunca hay policías en ese módulo por las noches. Parece que fue más fácil cerrarlo o impedirles a los agentes que llegaran a este lugar que ponerlos a hacer su trabajo.

    Hoy la zona es, como toda la avenida transmisiones militares, estacionamiento de transporte público, mingitorio de choferes, refugio de indigentes y lugar de paso para los policías.” Así concluyó la historia de mi amigo.

    Después de comprar las tortas que llevamos a su casa para comer regresamos por el mismo lugar, pasamos justo frente a las patrullas donde estaban detenidos los tres sujetos que conté al principio… No pasaron ni 20 minutos entre la ida y el regreso, pero ya no hay nadie en los vehículos.

    De los sujetos ni sus luces; insisto, no sé si eran o no responsables de la comisión de algún delito, en cualquiera de los dos casos algo no está bien: ¿por qué tener inocentes retenidos en una patrulla? O en el peor de los casos ¿por qué dejar ir a tres presuntos delincuentes en lugar de ponerlos a disposición de un agente del ministerio público?

     A los policías sí los vemos… están en una tienda de conveniencia tomándose un refresco.

     

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    Crédito de imagen: Internet 



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