COLUMNA: La Última...

    Jesús Escobar
    Jesús Escobar
    Conductor de espacios informativos
    octubre 19, 2016

    UN MUNDO FELIZ

    Durante el primer debate por la Casa Blanca en EUA, no la Peña-Mansión, Hillary Clinton le dijo a Donald Trump que sus discursos, sus propuestas, incluso sus ataques eran porque vivía en una realidad alterna. El magnate es un tipo intolerante, soberbio, fascista y hasta tramposo. Esto se lo comentó porque en México hay muchos que piensan y actúan como el, pero lo malo es que estos, si están en un cargo público.

    En los últimos días hemos sido testigos de declaraciones que rayan en la ofensa y la desvergüenza. El jefe de Gobierno asegurando que no se ha incrementado la inseguridad sino más bien es una percepción ciudadana, cuando todos los días hay asaltos, ejecuciones, robos a casa-habitación, a comercios, a automovilistas, todo esto pasa donde antes no pasaba y se ha incrementado donde siempre ha pasado.

    ¿De verdad señor Mancera lo dijo en serio? ¿Hasta ese grado llega su ego de no aceptar que las cosas están mal?

    El Presidente y el secretario de Gobernación llenándose la boca al asegurar que los secuestros han disminuido y que la violencia es menor que en el sexenio anterior, cuando las cifras, los números dicen todo lo contrario. En torno a los plagios claro que hay una baja, pero de denuncias, ambos ignoran con sutil desvergüenza la cifra negra, que ronda en el 90 por ciento.

    Me queda claro que hace tiempo que el primer mandatario dejo de ser el hombre mejor informado del país, por diversas razones, su agenda saturada, el cumulo de asuntos que llegan todos los días, las giras, la histórica lambisconería que no tiene límites, etc. Es comprensible pero también es cierto que a Peña nieto le encanta vivir en su burbuja, en su mundo mágico, donde sus estrategias, sus avances, sus aportaciones son incomprendidos por la prensa mala leche.

    Y el tercer caso Eruviel Ávila, el Estado de México es una tierra sin ley, feminicidios, ejecutados, narcomenudeo, policías criminales o en el menor de los casos abusivos, pobreza, y el peor rostro del fracaso institucional, la justicia por su propia mano. Pero el señor sale a nivel nacional con un informe plagado de mentiras, hablando de una entidad que no existe y en el clímax de su delirio habla del 2018.

    Hay más ejemplos, Rafael Moreno Valle en Puebla, Silvano Aureoles en Michoacán, Graco Ramírez en Morelos, todos mandatarios fracasados que alguien, un ¨lamesuelas¨ les dijo, que tienen espolones para la Silla del Águila o que me dice de funcionarios como Aurelio Nuño, el propio Osorio, el titular de Hacienda Meade, senadores o diputados del partido que quiera, quienes nos describen un panorama fantasioso, foxilandia pero a la quinta potencia.

    Hay una línea conductual que hermana los casos, el desconocimiento de lo que pasa en las calles, como van a mejorar el transporte si nunca se han subido a un microbús, al metro, al camión, Metrobús, Mexibús, Mexicable, bueno a un taxi, hace cuanto que estos personajes no saben qué es eso, digo si alguna vez supieron. ¿Cómo pueden mejorar la educación pública si ni ellos o sus hijos han ido a una escuela pública? ¿Quién de ellos se ha atendido en el IMSS, ISSSTE, ISSEMYN o en las Clínicas del sector salud de la CDMX?

    Hablan de seguridad mientras son escoltados, viajan en autos blindados, prefieren ver para otro lado cuando desde su ventana observan los restos de un país donde la gente comienza a matar a golpes a sus agresores, porque la policía no es de confianza. ¿O acaso Mancera, Peña, Osorio o Eruviel han caminado por una colonia o municipio como la centro, la Morelos, Naucalpan, Nicolás Romero, Ecatepec?

    El desprecio de las elites hacia lo público es lo que ha provocado su abandono, no les importa lo que pasen millones de mexicanos, que se pudra la educación, el sector social, el transporte, la seguridad total ellos no lo padecen. Eso es para los jodidos. Los prietos, los oficinistas, los indios, todos los que no están en su esfera. Que no hablan como yo, que no visten como yo, que no son como yo. Un puñado de explotadores, sátrapas.

    6 mil pesos alcanzan para vivir, aseguran cuando jamás han tenido tan poco en la cartera.

    En EUA, comenzaron a crecer cuando los ricos entendieron que para que a ellos les fuera mejor, tenían que pagarle mejor al ciudadano común. Pero aquí los que controlan política y economía son los mismos que estaban durante la época de raya en las haciendas, deudas hereditarias, una esclavitud perfecta.

    Vivimos en un momento donde quienes deciden sobre educación, salud, transporte, seguridad pública, no sufren las consecuencias de sus propias decisiones.



    Imprimir este artículo Imprimir este artículo

    Te puede interesar: