Catrinas y calaveras se adueñaron este sábado de la avenida más atractiva de México, el Paseo de la Reforma, para repasar y celebrar la tradición de la muerte, a lo largo de la historia de nuestro país.
Cerca de un millón de personas presenciaron en siete kilómetros de ruta, el espectacular desfile de Día de Muertos, que inició en la estela de luz, y terminó en el zócalo capitalino.
La caravana estuvo integrada por 710 voluntarios, seis carros alegóricos, una carroza, seis inflables gigantes, siete carros empujables y ocho marionetas gigantes.
El desfile se dividió en dos partes: La muerte viva, con elementos del México prehispánico, colonial, revolucionario y actual; y el carnaval de calaveras.
Durante tres horas, los asistentes disfrutaron de los bailes y cantos de las catrinas, así como del desfile de la muerte en diversas presentaciones. Los niños fueron los que más gozaron el espectáculo.
El desfile estuvo dedicado a las brigadas de rescatistas y voluntarios, quienes participaron en las labores de búsqueda y rescate, tras los sismos de septiembre.
El contingente realizó tres paradas, en las que guardó un minuto de silencio, en memoria de las víctimas de los terremotos.
Redacción Formato 21
Foto: Formato 21

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