Se estima que cada año se emite al aire media tonelada de residuos fecales, principales responsables de la proliferación de enfermedades gastrointestinales, señaló Irma Aburto López, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM.
Si bien la mayoría de estos desechos provienen de perros y gatos, una parte considerable son humanos, subrayó la especialista en salud pública.

Explicó que hay mucha gente que no está habituada a vivir en las ciudades y cuando llegan a ellas siguen con la costumbre de defecar al aire libre; pero también es cuestión de poca civilidad y de malas costumbres.

La materia fecal expuesta al medio ambiente, que al deshidratarse se convierte en polvo que es arrastrado por el viento; así, se convierte en un factor potencial de transmisión de enfermedades como el cólera, gastroenteritis viral o bacteriana, además de propiciar la proliferación de fauna nociva; de ahí la importancia de recoger las heces de las mascotas.
Con información de Daniel de Rosas
Foto: veterinariadelbosque.com

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