El barrio chino está de fiesta porque comienza el año del perro, que lleva como aliado al conejo, anímales que serán los protectores de quienes nazcan a lo largo de este año, explicó Mario Espinoza, descendiente de chinos por el lado paterno.
El inicio de los festejos fue marcado por la bendición de dos esculturas de perros Fu, anímales mitológicos protectores que fueron reubicadas de la plaza Marroquí a la calle de Dolores.
Quienes acudan al tradicional lugar del Centro Histórico podrán apreciar danzas y degustar platillos chinos, como el Shawmin y pan al vapor relleno de carne de cerdo.
Este domingo terminará la celebración del Año Nuevo con danzas del dragón, exhibición de artes marciales y una espectacular pirotecnia.
Con información de Antonio Guzmán.
Foto: barriochino.com

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