En la audiencia de los miércoles, el pontífice comparó la interrupción voluntaria del embarazo como recurrir a un sicario para eliminar la vida humana.
Señaló que “interrumpir un embarazo es como eliminar a alguien para resolver un problema”.
Ante cientos de fieles, el obispo de Roma criticó la supresión de la vida en el vientre materno y cuestionó si un acto que suprime la vida inocente puede ser terapéutico, civil o sencillamente humano.
En junio pasado, comparó al aborto con las prácticas usadas por los nazis.
Considerado uno de los pontífices más sensibles y abiertos a las cuestiones sociales, como la homosexualidad y el divorcio, temas sobre los que ha demostrado su disponibilidad a debatir, el papa Francisco demuestra que mantiene una posición firme y cerrada sobre el aborto.
Redacción Formato 21
Foto: AP

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