Este domingo, Francisco oró por las personas de la isla de Filipinas, Mindanao, que recientemente fue golpeada por un tifón que la dejó devastada, con graves inundaciones, deslaves al menos 120 personas muertas y 160 desaparecidas
Antes de dar la Misa de Gallo, el Papa indicó que las tormentas “han causado numerosas víctimas y mucha destrucción”.
Invitó a rezar por los damnificados y pidió que “Dios misericordioso reciba las almas de los difuntos y consuele a todos los que sufren por esta calamidad”.
Redacción Formato 21.
Foto: AP

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