El destituido presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, exige que se restituya su gobierno regional tras las elecciones, e inicien negociaciones, para reconocer la legitimidad del referéndum donde se decidió la separación de España.
El ex dirigente y todo su gabinete fueron cesados por el gobierno de Madrid el 27 de octubre, horas después de que el Parlamento catalán proclamara la independencia de la región. Desde entonces, Puigdemont se encuentra asilado en Bruselas, Bélgica.
La justicia española lo investiga por presunta sedición y rebelión por su papel en el proceso soberanista catalán, cuyos cargos también mantiene en prisión provisional a dos compañeros de su gobierno cesado.
Insiste en que los Catalanes se han ganado el derecho a formar una república de hombres y mujeres libres, sin mencionar si defendería otra vez la ruptura unilateral.
En las elecciones, el cesado presidente encabezaba la lista más votada dentro del bloque separatista “Juntos por Cataluña”. Sus allegados defienden que Puigdemont debe ser restaurado en su cargo, un objetivo muy complicado a decir de expertos en materia política.
Por su parte el presidente del gobierno ibnérico, Mariano Rajoy, opina que es “absurdo” que el ex dirigente catalán pretenda gobernar desde el extranjero. Es ridículo, sentencia.
Redacción Formato 21.
Foto: AP

Compartir

Comentarios