El gobierno ruso sostuvo que no interfirió en el proceso electoral de las presidenciales de Estados Unidos de 2016, luego que tres ex consejeros del mandatario Donald Trump fueran imputados en una investigación sobre el caso.
“Se nos acusa, sin una sola prueba, de injerencia en las elecciones no solamente en Estados Unidos sino en otros países”, señaló el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.
El diplomático reiteró que “no existen pruebas que vinculen a su país con injerencias en Estados Unidos. A todo el mundo le gusta hablar, pero nadie puede presentar pruebas”, sostuvo.

Estas inculpaciones, las primeras del caso, afectaron de lleno al entorno de Donald Trump, luego de meses de especulaciones y conflictos internos, que llevaron a nombrar un fiscal especial independiente, el ex director del FBI Robert Mueller.
El ex jefe de la campaña de Donald Trump, Paul Manafort, y otro consejero se declararon el lunes no culpables ante una corte de conspirar contra Estados Unidos, lavar dinero y otros cargos relacionados con la trama rusa.
En contraste, el ex consejero en política exterior durante la campaña de Trump, George Papadopoulos, se declaró culpable de haber mentido al FBI durante las pesquisas sobre sus contactos con miembros del Kremlim.
Redacción Formato 21
Foto: Conagua

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