A partir de este lunes, el gobierno de Pekín aumentó los impuestos a importaciones por tres mil millones de dólares a la carne de cerdo, frutas y otros productos estadounidenses.

El Ministerio de Finanzas dijo que adoptó la medida, debido a que Estados Unidos aumentó los aranceles a las importaciones de acero y el aluminio a partir del 23 de marzo.

Lo anterior, evidencia el recrudecimiento de una disputa de aranceles entre ambas naciones, después de que el presidente Donald Trump aprobara un posible aumento a los impuestos aplicados a importaciones chinas por 50 mil millones de dólares en otra disputa relacionada con políticas tecnológicas.

Este conflicto de aranceles es sólo un aspecto de la amplia gama de tensiones entre Washington y Beijing a causa del superávit comercial por miles de millones de dólares que China tiene con Estados Unidos y las políticas del gigante asiático sobre tecnología, desarrollo industrial y acceso a su economía predominantemente estatal.

Expertos aseguran que las consecuencias inmediatas serían limitadas, pero preocupa a los inversionistas que la recuperación global pudiera tener un retroceso si otros gobiernos también levantan barreras a las importaciones. Esos temores han deprimido temporalmente los mercados financieros, aunque las acciones han recuperado algunas de sus pérdidas.

Redacción Formato 21
Foto: AP

Comentarios