Ni la suspensión de los aumentos al precio de los combustibles calmó los ánimos de cientos de manifestantes que continúan sus protestas encabezadas por los integrantes de los denominados “chalecos amarillos”.

El gobierno del presidente, Emmanuel Macron, teme una gran escalada violencia en la manifestación convocada para el sábado en París contra de la política económica y social.

Decenas de escuelas francesas de todos los niveles están cerradas este jueves en el cuarto día consecutivo de protestas contra la reforma educativa.

Las manifestaciones estudiantiles en varias ciudades del país galo terminaron en enfrentamientos con la policía, con contenedores de basura y autos incendiados y mobiliario urbano dañado con saldo de 146 detenidos.

Desde hace 3 semanas, Francia es escenario de protestas convocadas por el movimiento autodenominado “chalecos amarillos”, que inició como una protesta contra el alza al precio de los combustibles y ahora refleja una exasperación social más amplia.
En un hecho inusual, 7 sindicatos respondieron al llamado del gobierno francés para tratar de pacificar los ánimos; sin embargo, las inconformidades ciudadanas están fuera de control ante el poco éxito en el trabajo que desempeña Emanuel Macron como presidente.

Redacción Formato 21

Foto: AP

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