Luego de que miles de personas se reunieron en la capital y otras ciudades para bloquear caminos en protesta por los crecientes impuestos al combustible, la policía francesa roció gas lacrimógeno y disparó cañones de agua para dispersar a manifestantes violentos en París.
Las manifestaciones comenzaron como protestas contra los impuestos, pero se transformaron en una reprimenda contra el presidente Emmanuel Macron, miles de policías fueron desplegados a nivel nacional para contener el octavo día de manifestaciones, en las cuales han muerto dos personas desde su inicio el 17 de noviembre.
Hubo enfrentamientos tensos en los Campos Elíseos entre la policía y los manifestantes, quienes incendiaron madera, portaron carteles que decían “Muerte a los impuestos” y volcaron un vehículo grande.
Autoridades informaron que, al menos ocho personas, entre ellas dos policías, resultaron heridas durante la jornada de disturbios en Francia.
Hasta ahora Macron se ha mostrado firme e insiste en que el aumento al impuesto del combustible es necesario para reducir la dependencia de Francia frente a los combustibles fósiles y para financiar la inversión en energías renovables, una parte central de sus reformas a la nación.
Redacción Formato 21
Foto: AP

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