•    ENTRA AQUÍ

    COLUMNA: La Cita con tu música

    Isabel Angulo
    Isabel Angulo
    junio 28, 2016

    5 FRASES QUE ES MEJOR NO DECIR NUNCA

    Las relaciones humanas son como una hoja de papel: una vez arrugadas ya no puedes regresarlas a su estado anterior por más que lo intentes, por eso vale la pena tomarse en serio lo que decimos porque puede que lo que para nosotros no fue más que un comentario para otro pudo ser una profunda ofensa. Todos sabemos que uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice. Ya hablan por ahí de «la prudencia que hace verdaderos sabios».

    1. «Esa no es una de mis funciones», «No me pagan por hacer eso».

    Una de las excusas más populares en el trabajo. En el 99% de los casos sólo logran que el jefe se irrite ya que al decir algo así le estás demostrando que te da igual. Por eso es mejor responder «Hoy tengo muchas tareas ¿cuál de ellas debería hacer primero?».

    1. «Perdón pero no tengo tiempo de hablar con usted».

    Este tipo de respuestas son sinónimo de falta de educación. Es mejor decir «Pido disculpas ¿qué le parece si hablamos de eso dentro de una hora?» o en un ámbito más cercano «Me interesa lo que dices pero ahora mismo no podría prestarte la atención que quisiera ¿te llamo más tarde?». A nadie le gusta sentirse algo menos importante que otro asunto.

    1. «Puede que esto suene tonto pero…»

    Iniciar así lo que vayas a decir ya pone en duda tus argumentos, le quita credibilidad a tus palabras. Esta frase no debe tener cabida en tu vocabulario, si es tonto no lo digas y si lo dices que no sea tonto. Fácil.

    1. «No te ofendas pero…»

    Suena como una advertencia de que lo que dirás a continuación es algo desagradable. En este caso tú mismo estás creando un mal ambiente y haciendo que tu interlocutor se predisponga a tomar mal lo que sea que digas. Cuando sientas que esta frase está «en la punta de tu lengua» mejor cambia de tema. Si ofende no lo digas, o dilo sin disculparte porque estás seguro de ello.

    1. «No me extraña viniendo de tí»

    Intenta no ponerle etiquetas a la gente. En lugar de frases que le echan leña al fuego es mejor decir «No me gusta que has dejado otra vez los platos súcios en la cocina ¿qué podemos hacer para que eso no vuelva a suceder?». Cuando hablas en primera persona «no me gusta» haces énfasis en cómo te sientes y no en que tu interlocutor es malo (lanzar un juicio de bueno o malo sobre alguien puede ser contraproducente). Si le dices a la otra persona que «no te extraña que haya hecho tal cosa» entre líneas le estás comunicando que no esperas que cambie, y no lo hará.

    Fuente: menslife



    Imprimir este artículo Imprimir este artículo

    Te puede interesar:

    LO MÁS RECIENTE

    LO MÁS LEIDO